A veces




Cada vez que me quiero levantar me caigo. Ante la sensación de que el mundo es abrumador. Durante estos días me sentí tan mal que pensé en tirar la toalla muchas veces, patear el tablero, pero para mal, y que  lo poco que mis peones y alfiles consiguieron se  vaya al demonio.

No se puede  barajar y dar de nuevo, porque hace tiempo que estoy sentada en el mismo  lugar y llegaría tarde a todas partes. Tengo que seguir desde donde estoy acorralada por las piezas del adversario cruel, el tiempo, el miedo. Todo el ruido en mi mente. Estoy atrapada, hoy me siento atrapada. Tengo miedo de llorar y que entonces nadie me escuche. Por eso contengo el llanto. Para evitar otra decepción en mi vida. La gente me a defraudado mucho, quizás yo misma me he defraudado mucho. Qué puedo hacer? Yo no sabía hasta donde llegaba mi cobardía. Cada tanto un juguete acobardado me mira desde mi interior y me escupe en la cara toda la tristeza que no quiero ver.